Bera Bera

Seleccione su idioma

Hay caminos que empiezan en un mismo sitio y acaban en escenarios muy distintos. Arrate Otaño (Valsugana Rugby, Italia), Leire Markiegi (El Salvador), Diego Bergasa (Complutense Cisneros), Adrián Arias y Manu Garcés (Liceo Francés) comparten origen: el Bera Bera. Hoy compiten en la máxima categoría del rugby estatal —y en el caso de Arrate, también en Italia—, pero su historia tiene mucho en común.

“Es un orgullo enorme”, reconoce Arrate. “El Bera Bera es mi casa”, resume Adrián. “Verdaderamente es algo que me faltan palabras para expresar”, admite Diego. Cinco voces distintas, una misma raíz.

1. Para situarnos: ¿En qué equipo estás jugando actualmente, en qué posición y cómo está siendo la temporada?

Arrate Otaño: Actualmente juego en el Valsugana Rugby, principalmente de 5 aunque también he jugado de 6. La temporada está siendo buenísima y, a nivel personal, estoy mejorando y aportando el máximo positivismo y esfuerzo posible al equipo.

Manu Garcés: Estoy jugando en el Club Liceo Francés de Rugby. Suelo alternar entre la posición de talona y flanker, pero mayoritariamente estoy jugando de flanker. Incluso también he llegado a tener algunos minutos de centro. Está siendo una temporada muy bonita, siendo un equipo recién ascendido, hemos conseguido clasificarnos en el grupo de arriba, entre los 6 primeros, garantizando la permanencia y asegurando los cuartos de final por la liga. La verdad que, para mí, hemos más que superado las expectativas. A nivel personal estoy muy contento, el Liceo Francés es un club muy familiar donde uno se siente parte del mismo desde el primer minuto; al final no dejan de ser un grupo de jóvenes colegas con mucho talento para el rugby, y eso hace todo mucho más sencillo.

Leire Markiegi: Esta temporada 2025-2026 estoy jugando en El Salvador “Chamin”, en Valladolid. Juego principalmente de segunda centro, aunque también juego en otras posiciones cuando es necesario. Este año es totalmente diferente para mí, al estar lejos de casa y con todo lo que supone Valladolid. A nivel de equipo, la temporada está siendo muy buena.

Adrián Arias: Estoy jugando en el Liceo Francés de Madrid, juego de 10 y es mi tercera temporada aquí. Conseguimos el ascenso la temporada pasada y está siendo mi primer año en División de Honor.

Diego Bergasa: Estoy jugando en el Club de Rugby Complutense Cisneros en Madrid, juego principalmente de pilier izquierdo aunque últimamente también estoy jugando de pilier derecho. El primer equipo está haciendo una temporada inigualable: quedamos en el top 6 de DH y vamos a la final de Copa. Personalmente, está siendo un año donde acumulo muchos minutos, sobre todo en DH Elite.

2. ¿Cómo está siendo esta temporada para ti y para tu equipo? ¿Qué habéis conseguido hasta ahora o qué objetivos os marcáis para lo que queda?

Arrate Otaño: Está siendo una temporada muy buena. Hemos llegado invictas a la final y esperamos poder ganarla. Ha sido una progresión ascendente muy motivadora, aunque también dura, y ahora mismo estamos todas con muchos nervios y muchísimas ganas de llevarnos la final.

Manu Garcés: Esto lo respondo en la anterior pregunta. Respecto a los objetivos, he de mencionar que el staff en ningún momento, al menos que yo recuerde, habló explícitamente de objetivos fijos de competición, del estilo “hay que quedar quintos o primeros”, sino que se centraba en preparar y atacar cada partido como si fuese único. Esto le da a la competición una connotación totalmente distinta; uno deja de centrarse en grandes objetivos abstractos para darle importancia a lo que lo tiene, que no deja de ser la mejora de la técnica y de la calidad del equipo, en términos rugbísticos, desde un punto individual como colectivo. Dicho esto, a pesar de que no se mencionasen objetivos de competición explícitos, como ya he dicho antes, creo que hemos más que cumplido las expectativas y los objetivos (en caso de que los hubiese habido), garantizando la permanencia y los cuartos en esta liga, y mostrando un rugby de muy alta calidad. Respecto a lo que nos queda, tenemos 2 partidos más de liga, Cisneros y La Vila, y luego ya playoffs de liga a partido único. Lo que está marcado de cara a lo que queda es ganar la liga, jugando cada partido como si fuese una final, una estrategia simple pero efectiva donde las haya.

Leire Markiegi: Al inicio de temporada ganamos la Supercopa y en enero también la Copa Ibérica contra un equipo portugués. Hemos ganado todos los partidos de la fase regular de la Liga Iberdrola, así que hasta mayo entrenaremos para la final corrigiendo los errores cometidos. Ahora tenemos un descanso antes de jugar la Copa de la Reina, que es nuestro objetivo inmediato.

Adrián Arias: Estamos haciendo muy buena temporada, habiendo entrado entre los 6 primeros y jugando así por el título de liga. Hemos tenido una rápida adaptación a la categoría y estamos teniendo muy buenos resultados. El objetivo es llegar bien al partido de cuartos de final para competirlo y soñar con llegar lejos.

Diego Bergasa: La temporada para mí está siendo una pequeña montaña rusa, algunos partidos en DH, otros en Elite. Cierto es que jugar en Elite me ayuda a coger buen ritmo y, sobre todo, acumular experiencia en melé. Luchando poco a poco para afianzar el puesto en el primer equipo. Lo conseguido hasta ahora ya lo he mencionado antes; los objetivos siguen siendo los mismos: ser cada vez un poco mejores e ir a por un poco más.

3. Estás compitiendo en la máxima categoría del rugby estatal (y en el caso de Arrate en Italia). ¿Qué significa para ti haber llegado a este nivel después de haber pasado por el Bera Bera?

Arrate Otaño: Para mí es un orgullo enorme. Soy muy casera y estoy muy orgullosa, además de agradecida, de la “escuela” que me ha dado el Bera Bera. No esperaba llegar a Italia y poder jugar con jugadoras de tan alto nivel, así que la verdad es que lo estoy viviendo como un sueño.

Manu Garcés: Está muy chulo jugar a alto nivel de rugby. Desde un punto de vista meramente técnico, a quien le gusta este deporte quiere jugarlo en las categorías más duras posibles siempre, y en mi caso la DH está bastante bien para ello.

Leire Markiegi: La verdad es que la Leire que empezó en el Bera Bera no habría creído que llegaría a jugar a este nivel. Desde el primer día en Puio supe que debía seguir allí, el rugby me atrapó, y estoy muy contenta con el trabajo que he hecho poco a poco.

Adrián Arias: Es algo que siempre había tenido ahí, pero que creo que me ha llegado de forma natural en el mejor momento. Siempre he querido jugar con y contra los mejores, aunque me hubiese gustado haber llegado con el Bera Bera.

Diego Bergasa: Qué puedo decir, todo un orgullo. Viniendo de un club más humilde con menos oportunidades que en otros lugares y habiendo pasado temporadas muy duras, estar ahora aquí es algo que jamás imaginaba hace un par de años. Verdaderamente es algo que me faltan palabras para expresar el sentimiento de representar al Bera Bera en este nivel.

4. Cuando piensas en tu etapa en el Bera Bera, ¿qué recuerdos o momentos te vienen primero a la cabeza?

Arrate Otaño: Lo primero que me viene a la cabeza es el primer entreno y el primer triangular que jugamos en el miniestadio. También ver cómo dentro de esa familia he pasado de ser la más pequeña a estar ahora entre las mayores, y cómo el grupo sigue creciendo. Poder jugar codo con codo con jugadoras a las que yo misma he entrenado hace años me llena de orgullo y me da mucha alegría. Y ahora ver un equipo tan joven, con gente que se sigue enganchando, me encanta.

Manu Garcés: Me vienen muchos recuerdos, claro, pero destaco y destacaré siempre el campeonato sub18 de España que jugué con mis compañeros; fue una experiencia única, la verdad. También me ha marcado mucho la última época del Bera Bera sénior antes de la fusión; fue una época verdaderamente dura, pero me dejó muchos buenos momentos con grandes compañeros-hermanos.

Leire Markiegi: Primero, nuestro equipo. Éramos un grupo muy majo. Siempre subía a Puio con muchas ganas de aprender. Recuerdo muy bien la etapa en el Bera Bera. También me vienen a la cabeza los planes fuera del campo, éramos un grupo de amigos.

Adrián Arias: El debut y los primeros años fueron especiales porque luchábamos por entrar en playoff para ascender. También estoy orgulloso de haber podido ser capitán del equipo en algunos partidos.

Diego Bergasa: Lo que primero recuerdo es el miniestadio y, junto con él, las croquetas en el Xanti. Es un recuerdo que tengo con mucho cariño, esa sensación de estar todos juntos disfrutando, también en la sociedad. Sobre todo recuerdo a mis padres, a mi hermano y a un entrenador en particular, Javier San Gil “Tanque”. Un partido en particular fue cuando le ganamos a Elorrio; eso creo que no se nos olvidará a ninguno de los que estuvimos. Y claro, las amistades que hice entonces se han quedado de por vida.

5. Mirando el camino recorrido, ¿qué ha sido lo más exigente o lo que más te ha costado para llegar hasta aquí?

Arrate Otaño: Claramente lo más exigente ha sido superar la cabeza de una adolescente. No recuerdo exactamente, pero después de nuestro primer playoff tuve un gran bloqueo que me costó bastante superar. A partir de ahí, lo más difícil e importante ha sido mantener la disciplina y el físico, porque siempre aportan mejora, sin importar el nivel al que juegues. Además, creo que conocer bien el reglamento y ser un poco friki del rugby también me ha ayudado mucho a llegar al nivel actual.

Manu Garcés: Sinceramente tampoco nada especial, al final lo más jodido, yo creo, es ser constante. El talento está muy bien, pero para mí, el buen jugador es el que se faja siempre, el que no para de trabajar sin esperar recompensa alguna. Ser constante es lo más valioso y lo más difícil de cumplir, así que esa sería mi respuesta: ser constante es algo que sigo intentando.

Leire Markiegi: Sobre todo sacrificio. En los años anteriores compaginaba estudios, trabajo y rugby. Y a veces llegaba a los entrenamientos con pocas ganas, pero una vez empezaba todo se me olvidaba y daba el máximo.

Adrián Arias: Diría que el sacrificio y el compromiso que supone entrenar y jugar todas las semanas. Además de conseguir mejorar físicamente para poder competir a mejor nivel.

Diego Bergasa: Yo diría que los sacrificios que hay que hacer a nivel personal. Suena muy típico, pero es igual de cierto: las noches de rechazar planes, salir de fiesta, ir a comer algo… Pero lo que más cuesta es cuando eso que rechazas importa de verdad, cumpleaños de gente que quieres, momentos personales en los que no puedes estar porque toca entrenar o jugar. Eso diría que es el peaje que más caro se paga.

6. Cuando estás en el campo ahora, ¿crees que hay algo que delate que vienes del Bera Bera? ¿Alguna forma de jugar o algún valor que te haya marcado el club?

Arrate Otaño: Creo que se nota quién me ha entrenado, y supongo que eso viene del Bera Bera, ya que fue jugador muchos años. También se refleja en mi manera de actuar: la gente que me rodea siempre ha sido cercana y abierta, en el campo exigente y competitiva, y fuera de él comprensiva y accesible. Eso es lo que procuro ser yo también… cuando no estoy pegando un berrido.

Manu Garcés: Pues no lo sé la verdad, es decir, si hay algo que me delata lo verán terceras personas, pero yo no creo, es como los acentos, uno nunca nota que lo tiene, son los demás. Aun así, sí creo que el Bera Bera tiene unos entrenadores que te cagas (Los Goicoechea, Alvarito, Paquete, Sangil, Bombas, Pupas, Marti, los de la escuela), gente que sabe mucho de la parte formal del rugby (y de la no formal) y que cuando habla y te dice algo, normalmente son cosas que se te quedan y que usas a lo largo de tu vida. Así que eso te diría, no sé si el Bera Bera tiene una identidad definida como club, pero sus entrenadores enseñan cosas que no creo que sean muy frecuentes en el resto de clubes.

Leire Markiegi: Diría respeto y apoyo mutuo.

Adrián Arias: Creo que mi manera de jugar es muy Bera Bera, gustándome el juego rápido y abierto en ataque. Desde pequeño siempre le dábamos prioridad al ritmo de juego y a atacar la defensa rival, y es algo que sigo haciendo a día de hoy.

Diego Bergasa: He de decir que algo que llevo muy a fuego grabado y me viene de mis años en el Bera Bera es el carácter, esa tozudez de nunca rendirse, de seguir luchando sea como sea que esté el partido, de ser capaz de vaciarse entero y dejarse cuerpo y alma, pero sabiendo que lo estás haciendo no por ti, sino por el que tienes al lado, por tu compañero, por tu equipo. Saber que lo estás haciendo por los que no han tenido la suerte de jugar ese día. Eso me viene del Bera Bera.

7. Muchos niños y niñas del club sueñan con jugar algún día en la máxima categoría. Desde tu experiencia, ¿qué consejo les darías?

Arrate Otaño: Mi consejo sería que disfruten cada momento y tengan paciencia. Hay que trabajar duro, aprender de cada entrenamiento y partido, y no rendirse nunca. Y sobre todo, que mantengan la ilusión y las ganas de mejorar, porque eso es lo que realmente te hace llegar lejos. Además, que sepan que el alto nivel también puede llegar desde casa, con constancia y pasión.

Manu Garcés: Pues no lo sé, no me veo en posición de dar consejos a ningún chaval, probablemente sea uno de los peores ejemplos que haya jaja. Pero si tuviera que lanzarme a la piscina, les diría a los chavales que jueguen por disfrute, que se olviden de las máximas categorías y las grandes ambiciones, es fácil ahogarse en ellas. El trabajo es la causa y el éxito la consecuencia; si disfrutan el “footy” querrán jugarlo mejor y por ende mejorarán, y así, de manera cíclica, y si tienen suerte, llegarán algún día a jugar grandes ligas y estas cosas. Pero si no hay disfrute, no merece la pena.

Leire Markiegi: Les diría a los niños y niñas del club que disfruten del camino. Soñar con llegar a lo más alto está bien, pero lo más importante es el día a día: entrenar con ganas, ser constantes y no rendirse cuando las cosas no salen bien. Aprender de cada entrenador. Si trabajan y mantienen la ilusión, las oportunidades llegarán.

Adrián Arias: Sobre todo que disfruten jugando y que se ayuden de sus compañeros para mejorar en cada entrenamiento y partido. Yo incluso hoy en día cuando más disfruto y mejor me lo paso es cuando mejor juego.

Diego Bergasa: Yo les diría que primero de todo se diviertan, se dejen enamorar por este maravilloso deporte, el ambiente y toda la gente que lo rodea. Luego ellos tienen que ver hasta qué punto están dispuestos a entregarse y, si tienen claro que quieren hacerlo, que nada ni nadie les pare, que trabajen muy duro, que sean persistentes y, sobre todo, nunca dar el gusto a los entrenadores ni a los rivales que vean debilidad. Siempre tratar de ser quien más pueda dar de sí. Para mí eso es lo que prima: sobre todo luchar, no parar, seguir adelante.

8. Para terminar: si tuvieras que definir al Bera Bera en una palabra o en una frase corta, ¿cuál sería y por qué?

Arrate Otaño: En mi caso, no me imagino vivir sin tener el rugby. El Bera Bera es familia: más allá del deporte, es un club donde aprendes valores, te sientes acompañado y creas relaciones que duran toda la vida. Es muy motivante ver equipos de veteranos y, sobre todo, que las madres también tienen su “txoko” en este espacio.

Manu Garcés: Podría soltar la mítica de familia, hermandad y tal, pero sería demasiado fácil. Para dármelas un poco te diría “Cucaracha”. Y es que, a pesar de estar en condiciones difíciles y estar a punto de “morir” varias veces, el Bera Bera, gracias a la peña que lo compone, es capaz de salir siempre con vida y de seguir formando jugadorazos y creando grupos de gente altamente unida. Eso es, porque “aunque intenten matar al Bera Bera” es muy difícil conseguirlo; es una jodida “cucaracha”.

Leire Markiegi: Familia, desde el primer momento me sentí parte, tanto en el campo como fuera de él.

Adrián Arias: Para mí, el Bera Bera es mi casa, donde he crecido desde los 5 años y me he formado como persona y jugador, haciendo un montón de amigos que me han ayudado a mejorar y ser quien soy hoy en día.

Diego Bergasa: Complicada la verdad, para mí sería la siguiente: “Hago solo mi trabajo, pero todo mi trabajo.” Esta frase no es mía, se la debo a un gran referente personal, pero creo que ejemplifica la familia que para mí es el Bera Bera, donde todo el mundo aporta lo que puede, pero dando todo lo que tiene. Creo que es una manera bonita de ver todo el esfuerzo que se hace, y solo queda ver los resultados para saber que la gente se vuelca enteramente, que todo el mundo hace todo lo que puede, todo su trabajo.

 

Cinco trayectorias diferentes, cinco maneras de entender el rugby, pero una idea que se repite sin necesidad de ponerse de acuerdo: lo que empieza en casa, no se va nunca.

Laguntzaileak / Colaboradores

  • Orbinox

  • Grupo Bultz

  • brewandroll

  • Donostia Kirola

Laguntzaileak/Colaboradores