El Salto Bera Bera no pudo superar al CB Villa de Leganés en un partido intenso y muy físico, marcado por el ritmo alto del encuentro y la mayor rotación del conjunto visitante. El equipo madrileño acudió con una plantilla amplia que le permitió mantener la frescura durante todo el choque, un factor que terminó siendo determinante.
El momento más destacado para los locales llegó con un parcial de 8-0, que permitió igualar fuerzas y reengancharse al encuentro. Sin embargo, ese esfuerzo terminó pasando factura. Tras ese impulso, el equipo acusó el desgaste físico y el CB Villa de Leganés respondió con varios contraataques que frenaron el intento de remontada.
A partir del final del tercer cuarto y durante todo el último periodo, el partido se volvió especialmente complicado para los guipuzcoanos. El equipo tuvo dificultades tanto en ataque como en defensa, mientras que el conjunto madrileño superó la barrera de los 70 puntos, una cifra muy elevada para la categoría de baloncesto en silla de ruedas.
En ataque, Salto Bera Bera volvió a mostrar una de sus señas de identidad: el tiro exterior. El equipo logró mantener opciones durante buena parte del partido gracias a su acierto desde fuera, especialmente ante el rival más alto de la competición, que dificultó encontrar lanzamientos cercanos al aro. Ante esa falta de tiros fáciles, los locales se vieron obligados a asumir lanzamientos más complejos que, aunque por momentos mantuvieron el marcador equilibrado, resultan difíciles de sostener durante todo un partido.
En el apartado individual del rival, destacaron varios jugadores del CB Villa de Leganés. Fiti firmó un inicio muy acertado con 10 puntos en el primer cuarto, Cantero volvió a demostrar su capacidad para atraer defensas, Medina encontró situaciones de tiro cómodas y la velocidad de Jordan fue clave para romper el encuentro en momentos decisivos.
Pese a la derrota, el partido dejó buenas sensaciones competitivas para Salto Bera Bera, que mostró compromiso colectivo y rotaciones constantes para intentar mantener el ritmo del encuentro.
El técnico Iker valoró el esfuerzo de su equipo en un duelo “bonito, muy intenso y físico”, en el que el desgaste acumulado y la dificultad de ir siempre a remolque en el marcador terminaron impidiendo culminar la remontada.



