El SALTO Bera Bera afrontó el pasado sábado un encuentro exigente ante UCAM Murcia, un rival que está demostrando durante toda la temporada su fortaleza y dureza individual. Tal y como se preveía, el partido estuvo marcado por la presión a toda pista que el conjunto murciano suele plantear desde el primer cuarto, una intensidad que genera un importante desgaste físico.
El equipo contó además con un par de bajas de puntuaciones altas, lo que obligó a Aner y Rubén a disputar los 40 minutos completos, circunstancia que, ante una presión constante, terminó pasando factura.
En cuanto al juego, el cuerpo técnico se mostró satisfecho con el rendimiento ofrecido. La actitud del equipo fue positiva durante todo el encuentro: jugaron todos los convocados y cada uno aportó su granito de arena. Incluso con una desventaja cercana a los 20 puntos, el equipo mantuvo una mentalidad luchadora.
En ataque, los tiros sencillos no encontraron acierto, en parte por la dificultad de llegar a posiciones claras y el desgaste acumulado en cada acción. Aun así, el balance defensivo mejoró respecto al partido disputado en Murcia. Uno de los objetivos principales era romper mejor la presión inicial y evitar una desventaja tan amplia en el primer cuarto. En esta ocasión, el equipo se situó 11 puntos abajo en ese tramo, lejos de los 20 puntos encajados en la ida.
Además, solo se produjo una infracción de 8 segundos para pasar el medio campo, cuando en el encuentro anterior en Murcia se repitió en varias ocasiones. Este aspecto supone un paso adelante importante, ya que UCAM Murcia es uno de los equipos que mejor presiona de la competición. Superar este tipo de defensa refuerza la confianza del grupo ante futuras situaciones similares.
Con una actitud destacable y cumpliendo varios de los objetivos marcados durante el partido, el equipo ya centra su atención en el próximo compromiso.



